Muy parecidos en cuanto a la ansiedad que siento por probar y comer cosas "ricas", llámense helados, completos, maníes, almendras, nueces, dulces y pasteles.
Lo que si he tenido especial cuidado es en disminuir el consumo de pan y como lo mencioné anteriormente, me hice fans del pan integral.
Hoy por ejemplo, Patricia me encargó un helado cuando volviera de un trámite que tuve que hacer en la oficina temprano por la tarde. Paso a la gelatería y pido un helado doble y en vaso.
No son muchas las cuadras a caminar hacia mi casa, apenas dos. Sólo tomé dos cucharaditas de esas de helados, es decir, chica.
Es todo lo "extra" que he probado ultimamente No es suplicio, pero debo acostumbrar a mi organismo por lo menos el tiempo que dure este blog. Después, tal vez, suceda lo mismo que con el cigarrillo.
Al final de esta campaña puede ser probable que disminuya la ansiedad.




